lunes, 3 de diciembre de 2012

Capitulo nº3

Capitulo nº3


Pero cuando acabamos de cenar me preguntó lo que he tratado de ocultar siempre...


-¿Como pagas los gastos? Me refiero a los estudios, los gastos de la casa, la comida...

-Pues... Los estudios me los pagan mis padres, la casa era de mi abuela así que no tengo que pagar alquiler y el resto... Lo pago con lo que gano en el trabajo...

-¿Como?¿Trabajas?¿En que? -en sus ojos se reflejaba gran curiosidad.

-Pu-pues... -y justo en ese incomodo momento sonó el teléfono. Era el señor Tokinaga a cual se le había olvidado unos papeles del trabajo y necesitaba que su esposa se los llevara lo antes posible.- Lo siento Akiko, era mi marido, debo ir a llevarle unos papeles del trabajo -suspiró- no quiero dejar la casa así de desordenada... -suspiró-

-¡¿Desordenada!?-pensé y para que la seora Tokinaga no se quedara intranquila como estaba en ese momento le ofrecí mi ayuda- si quiere recogeré yo, es lo menos que puedo hacer -sonreí amablemente.

-Muchas gracias -cogió las cosas y salió de casa- Sayonara, y Ren, ayuda a Akiko- tras decir eso se marchó rápidamente .

-No pareces la chica del otro día -Ren me miró- has sido amable.


-Solo lo soy con quien lo merece -le miré seria.


-Bueno... ¿Vas a decirme en que trabajas? Tengo curiosidad por saberlo.


-Eso no es asunto tuyo -me fui a recoger la mesa para librarme de él, pero vino conmigo (-.-" pesadoo...).

Llevamos los platos a la cocina para limpiarlos.

-No vas a dejarme en paz ¿No?


-Mi madre me ha dicho que te ayude -rió un poco.


-Tsk...

Tras limpiar los platos y la cocina mientras Ren recogía el comedor me despedí brevemente sin siquiera mirarle y me dirigí a la puerta.

-Adios.


-¡Te dejas el bolso!


-Maldito vago -dije en voz baja- no es capaz ni de traérmelo él.


-¿Hum? ¿Has dicho algo?


-Que eres un vago. -cogí mi bolso y me marché a casa-

Pasé el día siguiente haciendo los trabajos de verano y de vez en cuando sacaba a Ryuu a pasear. Sentía algo de envidia hacia Ren, él tenía una madre que lo atendía a todas horas y seguramente ingresaría en una preparatoria privada...

Continuará...

sábado, 1 de diciembre de 2012

capitulo nº2

Capitulo nº2

Entré a casa y los observé discretamente desde mi habitación, aunque no vi mucho, solo pude ver a hombres descargar lujosos muebles de los camiones de mudanza y meterlos en la casa. Tras unos pocos minutos de "espionaje", aburrida del tema, fui a ver la tele cuando sonó el timbre de mi casa.

-¡Ya vooooy! -corrí a la puerta y tras abrirla vi a mis nuevos vecinos mirándome con una tímida sonrisa excepto él, que miraba a otro lado dejando claro que había venido solo porque sus madre insistió.
-Buenas, somos los Tokinaga, los nuevos vecinos. Veníamos a saludar, ¿Están  tus padres en casa?

Supuse que era su madre, que con su dulce voz me pareció amable.

-No -negué con la cabeza- vivo sola, mis padres se mudaron a EE.UU hace ya un par de años.
-Perdón, no lo sabía -miró a su hijo y después volvió a mirarme- ¿Que te parece si hoy vienes a cenar a nuestra casa?
-No gracias, no quiero ser una molestia. Ademas tengo que terminar los trabajos de verano...
-No molestas y lo de los trabajos de verano, mi hijo Ren es buen estudiante y seguro que te ayuda- sonrió amablemente- ven a las ocho, estaremos esperándote.

Antes de que pudiera poner otra excusa, se marcharon a su casa. Suspiré hondo, no quería ir a cenar a su casa y ademas no sabía que ponerme porque parecía una familia con bastante clase y aunque mis padres son médicos bien pagados y con clase, yo no era así aunque cuando ellos están presentes intento ser como ellos.
Me duché y me puse uno de mis mejores vestidos, de esos que suelo utilizar en las reuniones de familia.

-A ver como me queda... -me miré en el espejo- ufff... Creo que es demasiado formal, mejor me visto normal pero bien vestida.

Me puse una falda vaquera, una camisa de manga corta de color morado y unas bailarinas violetas. Me dirigí a su casa, pero no me hizo falta llamar al timbre, la puerta estaba abierta y el idiota de Ren estaba apoyado en el marco. Al verme llegar me hizo un gesto para indicarme que entrara y después de dejarme pasar entró.
Era una casa bien recogida y organizada. Los tres nos sentamos en la mesa, era grande y aun así tuve que sentarme en frente de Ren. Su padre, el señor Tokinaga, estaba trabajando en una ciudad a 6km y no pudo acudir. Durante la cena charlamos sobre los estudios, mi familia, mis aficiones, etc. Me alegré de que no me preguntara nada sobre si trabajo o no. Pero cuando acabamos de cenar me preguntó lo que he tratado de ocultar siempre.

Continuará...